La sugerente isla Volcánica de Milos, en Grecia

Impresionantes playas de arena blanca y aguas azuladas, bellos paisajes mediterráneos o una gran riqueza arqueológica, son sólo algunos de los muchos encantos que ofrece la isla griega de Milos. De origen volcánico, pertenece al archipiélago de las Islas Cicladas, y se encuentra en el mar Egeo. Son muchos los restos arqueológicos minoicos, helenísticos, romanos y bizantinos que se han encontrado en Milos, entre ellos la famosísima estatua de la Venus que lleva su nombre, y que actualmente se halla en el museo francés del Louvre.


A pesar de todos sus atractivos, es una de las islas más tranquilas de esta zona del Mediterráneo, ideal para unas vacaciones de lo más relajadas. La capital de la isla también se llama Milos, aunque es más conocida como Plaka. Está ubicada en lo alto de una colina, sobre la que destaca un castillo. Uno de los lugares más peculiares de la isla es Adamas, que es la zona del puerto. De ambiente tradicional marinero, llama la atención por calles empedradas y sus casas blancas, que están repletas de flores y de agradables aromas.

El agradable clima de Milos, de tipo mediterráneo, obsequia a sus visitantes con unos inviernos suaves y húmedos y unos veranos cálidos y secos. En los meses de julio y agosto las temperaturas oscilan entre los 29 y los 35 grados. Cuando más llueve es entre los meses de octubre y febrero. La primavera, de abril a junio, es la época ideal para viajar a Milos, y también entre los meses de septiembre y octubre. Los meses de julio y agosto pueden resultar demasiados calurosos para algunos visitantes.




La isla de Milos, además de sus magníficas playas, ofrece a sus visitantes un sugerente patrimonio monumental y otros lugares de interés. En la capital de la isla, Plaka, podremos visitar el castillo veneciano y el Museo Arqueológico, que entre otras muchas piezas, acoge una réplica de la Venus de Milo, encontrada en el siglo XIX. Muy cerca de la capital también podremos visitar un anfiteatro romano y varias catacumbas. En Adamas está la Iglesia de la Santísima Trinidad, y el pueblo de Clima es conocido por sus recintos arqueológicos. Merece la pena visitar los restos arqueológicos de Tris Eclisies, que incluyen unas catacumbas subterráneas paleocristianas. Entre los pueblos con mayor encanto de Milos se encuentra el pueblo de Apolonia o Polonia, que posee un ambiente muy marinero y estupendas playas.





La oferta de gastronómica de Milos es de lo más mediterránea. En sus restaurantes podremos probar platos y productos tan típicos como el pelte, que es una receta de pasta de tomate; el queso agrio ksinomutzithra, que no suele faltar en las ensaladas; la pitarakia, que es una tarta de queso; el koufeto, un dulce de miel y almendras, o el pastel de sandía. Entre los restaurantes más afamados de Milos se hallan el Alisaxni, situado en la capital y con una estupenda cocina mediterránea, o el Restaurante Aragosta, que se encuentra en Adamas, en una de las pocas casas neoclásicas de la zona del puerto, y ofrece una cocina muy sofisticada.





La oferta de hoteles en Milos incluye los hoteles de tres estrellas Mirabeli, Hotel Golden Milos Beach o el Hotel Santa María Village, y los hoteles de dos estrellas Portiani, Hotel Glaronissia, Hotel Anezina o el Hotel Chronis. Se puede reservar habitación en estos hoteles a través de la página web de Hoteles.net a un excelente precio. Además, registrándonos gratis en la web de Hoteles.net obtendremos descuentos directos de entre un 1 y un 7% en todas las reservas. También se acumulan puntos canjeables para descuentos adicionales en las próximas reservas.



REPORTAJES RELACIONADOS